Hasta llegar a ser el autor de HR Digital Talent he pasado por muchas etapas en mi vida, tanto personales como profesionales; y estoy seguro de que el cómputo de todas ellas me han traído hasta aquí. Soy Javier Moreno Jabardo y estoy inmerso en Internet desde el año 2002, en el cual comencé a trabajar en el Portal Universia del Banco Santander; y allí además de conocer a personas estupendas de las que aprendí muchísimo, desarrollé 4 años de mi carrera profesional entre grandes profesionales del sector.

Mis tareas eran muy técnicas – debido a mi formación por aquel entonces – y colaboré en la puesta en marcha de muchísimos proyectos web que fueron, muchos de ellos un éxito y otros muchos pasaron desapercibidos; pero aprendí mucho de todo aquello. El mítico Funversion con mi querido Gonzalo Valverde, todos los sites de contenido – para el profesorado, para el pre universitario, para los PAS – el portal de Marea Blanca que reflejó la catástrofe del Prestige, el portal de empleo, las múltiples campañas que realizábamos, la batería de banners que hacíamos y que después subíamos al Ad Server; y las diversas colaboraciones que teníamos y a las que dábamos soporte todos los días. Que grandes recuerdos.

Por mi propia inquietud comencé ya a colaborar como freelance con alguna PYME. O les asesoraba o les ejecutaba algún proyecto web, o ambas cosas. Y de esta forma, subí a la red unos cuantos portales de los que me siento muy satisfecho. De hecho hubo una persona con la que colaboré de forma más sostenida, que me ayudó mucho a darme cuenta de algo: quería seguir creciendo profesionalmente. Y fue a partir de aquí, cuando decidí conocer el negocio, y no tanto el pinta y colorea de Internet.

Así que combiné mis estudios con nueva formación en business y posteriormente en marketing digital en el año 2006. Lo cual me permitió pasar por empresas estupendas: tales como OCU, BBVA, ESIC Business & Marketing School, Cegos España, IMF Business School y Escuela Universitaria TAI. Donde pude desarrollar mis conocimientos en el ámbito digital y de negocio; combinación que sin lugar a dudas a día de hoy es fabulosa para cualquier profesional. Las experiencias en todas ellas, han sido muy diferentes; pero de todas me llevo algo positivo, pues son las personas que las conforman, me han ayudado a ser la persona que soy.

Por el camino fui empresario, docente, escritor, blogger, miembro de la junta directiva de una asociación, voluntario en algunas causas que me parecieron justas, deportista amateur y por último padre. Algo que me ha cambiado la vida en todos los aspectos, y a la vez algo de lo que me siento muy orgulloso; aunque he de decir que también me ha cargado de responsabilidad y a la vez me ha hecho disfrutar de facetas de la vida que hasta el momento estaban sin explorar para mi, como por ejemplo esa responsabilidad de la que hablaba. A mi hijo le dediqué uno de mis primeros post, pues este site proviene de un blog personal que se llamaba: “El rincon de Javier Moreno“; del cual he querido rescatar algunas entradas. (“Para que leas de cuando en cuando“)

Y en otro orden de cosas; y después de llevar algunos años gestionando personas o en cargos de mayor responsabilidad, hay algo que no me puedo quitar de la cabeza: las organizaciones no existen. Son las personas que las conforman, las que las hacen: las que las crean y/o las que las destruyen; así que somos máximos responsables de atender sus necesidades con el afán de construir. Y por eso quiero compartir con todos vosotros mis experiencias, en la medida en que el tiempo me lo permita; pues todos nosotros tenemos un gran reto: transformar nuestras organizaciones, apoyándonos en las personas que las conforman.

Mis últimas experiencias profesionales, me han permitido emprender proyectos estupendos, que me han permitido crecer a todos los niveles, y demostrarme a mi mismo: “que yo lo valgo“. En realidad si nos ponemos algo más románticos: “que los límites nos los ponemos nosotros mismos“. Y a la vez vivir de primera mano el ámbito de los recursos humanos, del talento y en definitiva de las personas.

Y teniendo siempre presente el “negoci“, concatenado con la transformación digital; y con la importancia que tienen las personas en todo el proceso, os presento HR Digital Talent. Una plataforma que da cabida a todo aquel que quiera co-crear conocimiento.

Aprendizaje no finito e informal, estilos y evaluación

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1H

He estado revisando un documento de Graham Attwell sobre los entornos personales de aprendizaje – los famosos EPA´s que tanto me encantan – y quisiera resumir de algún modo algunos de los conceptos de los que habla en el escrito para compartirlo con vosotros. Algunos factores de los que habla son los siguientes, lo que llama lifelong learning“, el aprendizaje informal, los diferentes estilos de aprendizaje y los nuevos métodos de evaluación y reconocimiento de la formación.

Refiriéndose al primero lifelong learning; Attwell nos habla de un concepto que ya he resaltado en alguna ocasión y es la eliminación de “lo finito” o caduco cuando hablamos de experiencia formativa. Y sin duda se trata de una ruptura de paradigma, ya que cuando hablamos de formación, hasta el momento hemos entendido que existe un comienzo y un fin en el proceso de aprendizaje. Pero como dice Attwell, en un entorno profesional, los trabajadores necesitan formación continua a lo largo de toda su experiencia profesional, para actualizar sus habilidades y conocimientos o para aprender nuevas competencias.

Respecto al aprendizaje informal, nos dice que según el Institute Research on Learning la formación “formal” solo representa el 20% de como aprende la gente en su puesto de trabajo. Pues la mayoría de los profesionales aprende observando a los demás, haciendo preguntas y equivocándose. Y esto me recuerda a algo que llaman comunidades de conocimiento, que son entornos virtuales corporativos, donde los seniors apoyan a los juniors transmitiendo sus conocimientos y sus experiencias en la compañía, todo ello en un entorno social.

Si hablamos de los diferentes estilos de aprendizaje, he de decir que Attwell tiene una visión a mi modo de ver, excesivamente idealista; aunque habría que madurarla pues roza el mundo ideal y es verdad que a mi me encanta, pero me cuesta verla en la realidad. Ya que plantea que un Entorno Personal de Aprendizaje debería permitir configurarse en función del estilo de aprendizaje que tenga el formando, aludiendo a los diferentes estilos existentes. Creo que la experiencia sería más enriquecedora, sin duda; aunque no se si el mercado está preparado para esto; pues el formando no tiene porque ser consciente de qué estilo tiene; a no ser que se realice un auto-diagnóstico o un diagnóstico para que la plataforma entienda qué tipo de usuario tiene delante; pero esto complica en exceso el proceso y pone barreras a algo que es crucial hoy en día: la agilidad.

Era algo inevitable, hablar de los nuevos sistemas de evaluación y reconocimiento, aunque a veces nos de respeto, ya que complica la ejecución; pero Attwell deja entrever que aquí influyen directamente los sistemas de competencias (adquisición de competencias) y la consecución de resultados (formación por objetivos cuantificables).



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